¿QUIÉNES SOMOS?

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Alturas

Me gustaban los techos de la casa de mis abuelos. Aquella maravilla de dos plantas, inabarcable, la había construido el abuelo Alberto.  En la terraza había una claraboya que iluminaba el hall. Allí, mi abuelo sobre zarandas viejas, secaba orejones de tomate para el invierno. Por allí subía al otro techo, el prohibido. Se divisaba el campito...

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Los vínculos

Desde nuestro nacimiento estamos ligados emocional y físicamente a nuestra madre o a quien ocupe su lugar. Es ese refugio donde sentimos el apego y el cuidado. En el tierno calor de los brazos que nos sustentan comienza nuestro primer vínculo, donde crecen los dos. La madre deseando ser suficiente como tal y el hijo crece y se desarrolla motivado...

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Hambre

El invierno empuja, atraca. Me calzo la gorra en la cabeza cuidando de tapar bien las orejas por el frío que siento y subo el primer escalón de la plaza. Entro, miro.

Algunos colores del entorno le ponen el pecho al frío, lo aguantan y me abren camino.

Aunque el sol ilumina un poco el centro del lugar, el suelo y el cielo intentan aplastarme la cabeza y las manos con esta última helada de hoy. Los caminitos de la plaza son todos iguales, el mismo ancho, el mismo largo y una forma redonda de doblar hacia el centro, de llevarme hacia la pérgola, como la curva de un taco de reina…

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La abuela Filomena

Pegado a mi casa vive una viejita sonriente, que camina paso a paso, como semejando un suspiro, de esos que expresan cuán gozoza es la vida.  Está sola y por eso me gusta visitarla a diario, sentarme a su lado y escuchar sus historias. El día que la conocí, creí...

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Abuela era punk

“Pasá que están en el fondo” les decía la señora bajita y flaca mientras estiraba su brazo indicando el camino después de darles un beso a cada uno de los muchachos que entraban con instrumentos a sus espaldas.  El galpón antiguo, de puertas altas y de madera da...

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Huésped silencioso

¿Y si descubrieras que nunca has estado realmente solo en tu casa? Vivía solo en un pequeño apartamento que apenas alcanzaba para mí, aquella noche llegue a casa, guarde las llaves en el cajón y me puse a observar cuando note que nada estaba en su lugar, el control de...

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Yo se que vos le crees 

Me gustaba cuando estábamos todos juntos en el patio los domingos, comiendo fruta al sol después del almuerzo. La abuela hacía té de cedrón para papá y mi hermano, a mamá no le gustaba. Me encantaba que siempre había plantas y la casa olía a sol.  Todavía me...

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Charlando con Mario

Cuando entré a Facal hacía frío y una llovizna apenas perceptible mojaba hasta las entrañas. El lugar estaba atestado de gente y no quedaban mesas vacías.  ¡Necesitaba un café cargado, caliente y amargo!  En uno de los rincones vi a un hombre que hacía...

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Cuando en Salto hacen treinta grados

Cuando en Salto hacen treinta grados de calor, sentís que hacen cuarenta y cinco; por suerte a Jimena se le había ocurrido invitarme para el almuerzo con la famosa ensalada césar. A mí me tocaba turno vespertino, entro a las dieciocho y Jimena para todos los días de...

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