¿QUIÉNES SOMOS?

Sofia y el squishy de Caravaggio

por | 26 Ago, 2026

Desde que nos conocemos con nariz, los niños han sido tentados por juguetes de distintos tipos. Recuerdo que en mi niñez me regalaron un trompo con piola catalana fina, pero nunca logré hacerlo bailar, lo mismo me pasó con el balero – era complicado aquello de embocar en el agujerito – o el mismo Yo-Yo, en fin, todas las generaciones hemos sido tentadas por juguetes que después dejábamos olvidados en algún rincón. Quien no recuerda un juguete, que lo quisimos, lo deseamos y hasta por cargosos logramos que nuestros viejos, algún vecino macanudo, algún padrino, nos lo compraran y quedábamos chochos de la vida.

Todo esto viene a colación de un hecho fantástico que me sucedió hace unos días.

La cuestión es así; Sofía – nuestra nieta – es una gurisa muy ingeniosa y siempre logra crear regalos de muy bajo costo, realización propia, compitiendo con el mercado como si tal cosa.

Pues, la susodicha se me apareció el otro día con un squishy, industria duraznense y entregado de manos propias. Nada de plataformas de compras por internet y entregas a domicilio a través de agencias multinacionales. Ella se apersonó y con las manos hacia atrás dijo; 

– Tata tengo un regalo para vos. 
– Muy bien Sofita, a ver que me traes. 
– Cerra los ojos.
– Bien
– Ahora, abrí la mano
– ¿Así?
– Si
– Ahora, podés abrir los ojos, nomás.

Un sobre blanco, elaborado a mano con el título; ¿Sorpresa?, reposaba en mi mano.

– Ahora da vuelta el sobre
– Bien

Detrás decía, “Personajes” y venían los nombres de Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, Rafael Sanzio y Caravaggio.

– Tenés que cortar la parte de arriba.
– Bien.

Procedo a lo indicado por la autora.

– Ahora tenés que sacar el papel doblado adentro.

Extraigo el famoso papel y tenía como titulo “Información”.

– Esto no es una biografía.
– ¡Ah!…está bien. ¿Porqué no es una biografía?
– Porque la biografía es más larga y tenía que escribir mucho.

La información decía; Michelangelo Merisi da Caravaggio nació el 29 de setiembre de 1571. Luego seguían datos muy precisos, cuando murió, la técnica del claroscuro, obras famosas como la Vocación de San Mateo, Judith decapitando a Holofermes y otras mas. Tenía razón no era una biografía.

Pero la sorpresa no terminaba ahí. La creadora prosiguió diciendo;

– Pará Tata, seguí revisando adentro del sobre.
– ¡Ah!, perdón

Introduzco la mano en el sobre y un muñequito, abultado muy chiquito, hecho con papel con la cara de Caravaggio.

Este abuelo con pocas luces pregunta

– ¿y esto?
– Tata, es un squishy casero de Caravaggio
– Apretálo

Procedo y resulta que el squishy de Caravaggio era como los originales. O sea lo apretabas y volvía a inflarse.

– ¿Como lo hiciste? – Pregunto
– Le puse una bolsita de nylon adentro. Quedó mas o menos, pero quedó.
– ¿Te gusta?
– Sí, quedó bárbaro.
– Es un regalo, yo sabía que te iba a gustar. Después si me da el tiempo te hago de los otros pintores.
– Chau, tengo que ir a Ingles.

Tan natural como sus nueve años, tan creativa como los niños soñadores, tan práctica como Sofía, me dejó el Squishy y se fue a su clase de ingles. 

– Después me contás algo mas de Caravaggio – me dijo
– Dale, bueno – respondí. 

Que le puedo contar, para qué le voy a decir que terminó buscado por la ley porque se le acusaba de varios delitos, si lo mas importante era el squishy.

“Un squishy es un juguete blando de espuma que se aplasta con la mano y recupera su forma despacio. Vienen en formas de comida, frutas o animales, huelen bien y sirven como pasatiempo o adorno”, al menos así lo define Wikipedia. 

El mío es distinto, es de Caravaggio.