Quien es el viejo, y por qué no debemos dejarlo entrar? Él es el que llega a nuestra vida, menguando nuestras fuerzas físicas y con ello logra, que veamos nuestro entorno como ceniza gris.
Eso pensamos, de acuerdo a la etapa de la vida que logremos transitar. Hay una verdad irrefutable, nuestro desarrollo físico y emocional, nos lleva de la mano, señalando, que allá donde aún no vemos, el camino se termina. Sucede que pensamos que eso sucederá allá lejos, en el tiempo. En el ahora, es decir en los años de nuestros sueños y proyectos, toda nuestra fuerza vital, está enfocada en lograr nuestras metas. Hay dentro de nuestro ser interior esa llamita que se enciende y envuelve todo nuestro ser, aferrándonos a la vida sin temor. Volamos con las alas de los sueños y/o caminamos empujando el arado de la esperanza, para intentar que se cumplan. Pero no para siempre nos alumbrara el sol del mediodía, pronto, llegara la tarde y con ella el atardecer con su melancólica belleza. Tal vez sea la hora de nuestras reflexiones, porque al igual que el sol, vamos a seguir hacia otro amanecer.
Ahora sigue, porque lo que no hiciste, en el tiempo de tu vitalidad física, porque estabas ocupado en otras urgencias, aunque ahora el cuerpo te dice, estoy cansado, tengo poco ánimo y te sientes un poco solo, es el momento de encender el motor de la nueva juventud, con otros sueños, con otras motivaciones.
No te quedes ahí como agua estancada, ni temas, abre la puerta al viejo, déjalo que entre, algo bueno te dirá, porque el traerá en su maleta recuerdos que te harán sonreír. Porque todo está balanceado, a menos fuerza, más voluntad, sigue sembrando sueños y te alegraras con los frutos de tu plantío.
Y por último, no le hagas caso al título, el es tu amigo, déjalo entrar, no lo
Ignores ni lo menosprecies, porque ese viejo eres tú, con tus mismas
virtudes y defectos. Pero si no lo quieres, él no se enoja, él te esperara.
