¿QUIÉNES SOMOS?

El nacimiento de un padre también es con llanto.

por | 2 Sep, 2026

Hoy 30/09 faltaría una semana para que naciera nuestra pequeña. Pero no. La ansiedad actual se ha apoderado también de los partos y ya está con nosotros desde hace un mes.

Una presión arterial que empieza a aumentar, se descontrola. Todo puede salir mal. Hay que sacar ya a la bebé o ambas pueden terminar mal. ASSE buscando el mejor lugar para que todo salga bien y, al final…

Todo sale bien. 

Un mes de CTI, incubadoras, hospitales, no poder estar todo el tiempo con la bebé, pero sabiendo que el avance, aunque lento, es positivo. Y ya está. No importa nada más.

Por eso: gracias, ASSE (salud pública de nuestro país), por gestionar cada detalle y hacer posible que todo saliera bien. Ojalá todo el mundo pudiera tener una atención como la que nos tocó a nosotros. Y que algún día la salud sea pública, gratuita y de calidad para tod@s.

Una vez, un colega me contó que viajó a Italia. Cuando estuvo frente al Coliseo Romano se le empezaron a caer las lágrimas y se largó a llorar ante esa estructura milenaria, impresionante y maravillosa.

Cuando nuestra pequeña nació, inmediatamente la separaron de su madre y cada una se fue a su CTI.

Cuando me dejaron pasar a verla, me paré ante esa caja de cristal, conociéndola sin poder tocarla ni olerla. Solo podía tocar el cristal y hablarle. Parecía un loro. No podía dejar de hablarle, de darle la bienvenida al mundo. 

Y entonces, como si estuviera ante algo tan impresionante como el Coliseo, con la cara pegada al vidrio, se me empezaron a caer las lágrimas. No de tristeza, no de alegría. Solo caían, porque estaba ante algo tan chiquitito, pero más grande que yo.

Y ahí, llorando como un boludo, me convertí en padre. Y no voy a ser un padre baboso, ni ahí.

Bienvenida, Zoe Segredo Lluviera.

Toda la gente ruega: que salgas a tu madre 

Jajaja