Hoy está de moda «farmear aura». ¿Acaso no lo hicimos siempre frente al espejo? Hoy lo hacen en grupo, y creo que es divertido.
¿Quién de nosotros puede decir que no lo hizo alguna vez?
No todo el mundo está de acuerdo con esta «nueva moda», pero pensemos en nosotros mismos, cuando éramos adolescentes, y mucho más.
¿Cuántas veces nos encerramos y probamos «poses» frente al espejo?
¡Lo hacíamos a escondidas! A lo sumo, entre mejores amigos. Luego las aplicábamos, cuando estábamos en grupo, tratando de lograr mostrarnos espontáneos, como si fuera algo natural en nosotros.
¿Qué tratábamos de hacer? ¡Impresionar!
¡No hacíamos competencias!
¿O sí?
Creo que sí las hacíamos, aunque no de manera explícita.
Incluso hoy, cuando vemos a alguien en la televisión, o en vivo, ya sea un cantante, o comunicador, descubrimos algunas poses o sonrisas, que nos llevan a comentar: ¡Se pasó horas frente al espejo, para ver de qué manera salía mejor!
¡Y posiblemente lo hagan! Trabajar con la imagen y querer verse bien, no está mal.
¿Será que están «farmeando aura»? ¡Tal vez sí!
Luego se muestran en su mejor forma, a su público.
Pienso que los jóvenes que se juntan en los parques y las plazas, a «farmear aura», están más juntos, jugando codo a codo, y sin molestar a nadie.
Tal vez haya algunos que asisten, no para participar de la competencia, sino para filmar y compartir en redes. Pero también ellos están más acompañados, se ríen y comentan con el que tienen al costado.
Esta «moda», rescatada del armario de sus ancestros, no la siento como una amenaza, la veo como ese acercamiento al otro que los aleja de la soledad de estar frente a una pantalla.
¿Que es una competencia? Sí, lo es. Pero no podemos olvidar que vivimos en una sociedad altamente competitiva.
Para mí es un buen paso a socializar de nuevo. Es un paso corto, pero no siempre es necesario correr para llegar a la meta.
