¿QUIÉNES SOMOS?

Desbaratando a la muerte y al tiempo

Hoy desperté temprano,
me desperecé y lo sentí.
Sí, sentí al tiempo instalado en mis huesos,
en mi sangre, en mi corazón,
en mi piel.

También lo sentí en mi mente…
Fue una sensación extraña y placentera
porque, a diferencia de lo que creen,
¡me sentí plena!

Porque los huesos son mi sostén,
mi sangre, bombeada con la fuerza
de mi corazón ardiente,
recorre cada rincón de mí,
dándome la energía necesaria
para renacer cada día.

Desbaratando a la muerte y al tiempo

Hoy desperté temprano, me desperecé y lo sentí. Sí, sentí al tiempo instalado en mis huesos, en mi sangre, en mi corazón, en mi piel. También lo sentí en mi mente... Fue una sensación extraña y placentera porque, a diferencia de lo que creen, ¡me sentí plena! Porque...

Me gusta la gente

Me gusta la gente... La de sonrisa franca y mirada directa La de brazos abiertos y corazón despierto Me gusta la gente... La que acaricia con la mirada y besa con sus palabras La que abraza a distancia y ama sin arrogancia Me gusta la gente... La que escucha y no...

Yo creo que no hay ningún animal maligno…

Es tan vasto el reino animal, que no me atrevo a realizar una afirmación tan contundente.  “¡Hay de todo en la viña del Señor!” Es esa una frase que usamos a menudo, y con la cual estoy de acuerdo. Y más en estos tiempos en los que parece pasar de todo. No...

Iguales pero diferentes

Y entonces llegué a este mundo... No sé si fui la que elegí a mi familia o si ella me eligió a mí, sea como sea, me sentí feliz. Desconozco si opté nacer como este ser o si alguien lo hizo por mí, pero agradezco a quien corresponda el haberme hecho mujer. Soy...

Parecía un sueño, pero no.

Anoche, cuando dormía, soñé que estaba soñando, y en eso, me desperté.
Soñaba y despertaba, sin saber lo que soñaba, pero yo quería seguir soñando, se ve que me gustaba.
Hice fuerza para dormirme, mas el sueño no llegaba. Entonces soñé despierta, como acostumbra mi alma.
Mis ojos no se cerraron, todo negro alrededor, traté de pintar el sueño, y el color verde apareció.

La tapera

La tapera ¡Detente! ¡Quiero entrar a esa tapera! A su lado, una palmera caída, le daba el aspecto  de no tener vida Me acerqué con pasos suaves,  el silencio me envolvió, que no sea él, que menoscabe, la emoción que me embargó  La puerta que estaba...

¡Que la llama no se extinga!

Miro a través del vidrio empañado y veo la plaza en tonos grisáceos. La sensación de frío me cala hasta los huesos.Prendo la estufa a leña. Nunca me resulta fácil pero cuando lo logro, el placer invade mi cuerpo.Me alejo apenas.Ahora mismo estoy sentada en el sofá y...