Es tan vasto el reino animal, que no me atrevo a realizar una afirmación tan contundente.
“¡Hay de todo en la viña del Señor!”
Es esa una frase que usamos a menudo, y con la cual estoy de acuerdo. Y más en estos tiempos en los que parece pasar de todo.
No conozco muchos animales, o quizás sí, pero son una ínfima parte de los que verdaderamente existen.
Hay algunos que me encantan, como los grandes felinos. Quizás sea porque yo misma me “autopercibo” una gran felina, ¡pero ojo!, solo porque soy leonina. Son animales que me atraen muchísimo, aunque no me acercaría a ninguno. No porque los considere malignos, pero sí peligrosos. Son grandes, carnívoros, cazadores, y con el instinto de supervivencia propio de cada especie. Y con mi andar lento, que sé que no es característico de los grandes felinos, pero la excepción hace la regla, sería una presa fácil de cazar.
Y si bien no soy de tener animales en casa, hay muchos que me gustan.
También están los otros que me aterran, tan solo por su aspecto, tales como las arañas, los reptiles, las cucarachas, las ratas, los ratones, aunque tampoco los considero malignos.
Cada especie lucha por sobrevivir.
Ninguna especie se autoelimina…
Esos puntos suspensivos significan que debo pensar un poco más antes de hacer esa afirmación.
No es cierto que ninguna especie se autoelimina. ¡Los animales humanos sí lo hacen!
Es terrible esto que digo, pero siento que es la única especie que tiene animales malignos.
El ser humano se vio beneficiado con la capacidad de razonar y de hablar.
Siempre se ha dicho que somos los únicos que razonamos, aunque se está descubriendo que no es tan así.
En cuanto al don de la palabra, cada especie tiene el don de comunicarse entre sí, y todos aquellos que tienen mascotas, también logran entenderse con ellos.
Pero no hay ninguna duda de que es el ser humano, el animal que más ha evolucionado.
Ha tenido la capacidad de hacer la vida más cómoda, y a la vez, más peligrosa. Ha inventado cosas verdaderamente maravillosas, pero también ha logrado crear armas mortíferas, para usar contra su misma especie, con efectos colaterales que afectan a toda la naturaleza.
Las ansias de poder les ha volado la mente, y estamos inmersos en un mundo que desconoce los valores, los mismos que jamás dejan de lado los animales no humanos.
Todos sabemos de qué es capaz el ser humano, lo vemos a diario en los noticieros.
Lamentablemente, sí creo que hay un animal maligno, y sin ninguna duda, es el animal humano.
