Tan cara y cristalina
Insípida, contaminada.
Estas en todos lados,
Deseada por muchos.
Tu cuerpo no me llena,
Pero me quita la sed.
Te deslizas,
Te quito de mi comisura
Y me reseca los labios.
Sos quien me revives en las mañanas,
Inundado en cantidad,
Pero en poca calidad.
Margarita
Carmelito se levanta muy temprano
Buscando a su Margarita
Que la llama por su nombre.
Se detiene de su vicio
Ella con gusto
No duda en llegar,
Con su blanca pureza
Va saciando su soledad.
Es suave al tocar
Con sus mamas frías
De tanto explotar.
Mamón de pequeño
La supo disfrutar,
Siendo un primogénito
Envidioso de alguien más.
