En mi juventud, cuando vivia en Tejera, era un asiduo lector de revistas y publicaciones de esoterismo y ufología – dos temas que me insumian bastante pensamiento y tiempo en aquellas épocas. Eso, sumado a mi natural tendencia a ser un crédulo de casi todas las cosas...
De boliche
Cuando niños, prácticamente todos los domingos cruzábamos el paso sobre el arroyo Tejera, que estaba allí nomás, una media legua más abajo de nuestra casa. Pasábamos acariciando la laguna de Mansilla con su olor a camalotes y congorosa y enfilábamos por el camino de la escuela 36. A veces, no siempre, veíamos a Doña Natividad, a tiro de bola desde la calle, cascada en alguna tarea en el patio o agitando su mano, saludándonos. También Luis, su nieto-hijo, que andaba siempre por allí, se esmeraba en que notáramos su presencia.
Dos sentidos
Cuando Ramón Patricio Gómez de Alcántara, Señor de la cuadra, con su chaleco reflectivo y sus casi ochenta años le hizo señas a Mauricio mostrándole un sitio libre donde estacionar, el frío que venía del mar le arrebataba de sus narinas sendas volutas de vapor.
La luna, llena y transilvánica, empujaba su tenue y tétrica luz tratando de herir la niebla, y a nivel de la calle, media humanidad del barrio de los Pocitos dormía confortablemente en sus dignos aposentos.
Duendes
Cuando era muy chico, menos de seis, un día, jugando en el corral de las ovejas, cerca del carneadero, noté que desde un hueco en la base de la anacahuita, me miraban en silencio un par de ojitos brillantes como chispas. Me arrimé sin miedo, lo suficiente para...
Crisis
Cuando Ramón Patricio Gómez de Alcántara, Señor de la cuadra, con su chaleco reflectivo y sus casi ochenta años le hizo señas a Mauricio mostrándole un sitio libre donde estacionar, el frío que venía del mar le arrebataba de sus narinas sendas volutas de vapor. La...
La tapera del ombú
En los pagos de Tejera y Ombúes hay muchas taperas, de las de paja y terrón, que dejan una lomita llena de gramilla como casi único vestigio de que algún día estuvieron allí. En las secas más grandes o cuando los potreros están abrumados de ganado, uno si es...
Viejo camalote
Amacleto era un viejito bastante apunado, con un par de lentes culo de botella casi encima mismo del bigote grueso, blanco y espeso; no era muy canoso aunque realmente era viejo. Rengueaba bastante de una pata pero no usaba bastón. Tenía un rancho muy...
Las desgracias del Arinos
Se zambulló como mil veces anteriormente, esperando encontrar algo, pero convencido que nada había allá abajo. Se equivocó... Al principio, no le pareció una moneda, sino más bien una piedra redonda como otras, como muchas; pero cuando la tuvo en sus manos notó un...
Judas Maneco
-...Pero date cuenta Maneco... la propiedad privada es ilegal, date cuenta, que nació de una inmoralidad, de algún decreto real o porque a algún milico general se le antojó en su momento. Porque fijáte hermano, que antes, en la época del abuelo de Sepé y de aí...
