Ventana de silencio, trancada.
Las palabras no fluyen, cerrada.
Siento tu pena, tu tristeza, tu frío.
Abre la ventana y vente conmigo
Sal del sitio oscuro, busquemos la luz.
Siente el eterno murmullo del mar
que aroma tu alma con viento de sal.
Seguro bajaste de ese barco enorme,
dejando atrás una vida poco conforme.
Yo vengo del río,
traigo risa, canción y mate en la orilla.
Llevo conmigo una vida sencilla.
De bote pequeño
con remo de sueños.
Que avanza sereno,
por agua pintada de fresco verdor.
De pitanga madura y espinillo en flor
De benteveo luciendo antifaz de ilusión.
De tero, garza y Martín pescador.
Caminemos juntas.
Si el aire está frío busquemos el sol.
Yo llevo mi río, tú traes el mar.
Ya se fue la hora, hay que regresar.
Vuelve a tu ventana, yo a mi rincón.
¿Será que en tus ojos hay otro mirar?
Ya no veo pena, tristeza ni frío.
Por la ventana abierta
se ha colado aroma de mar
y paisaje de río.
Tu silencio y el mío
van ahora a la par
yo con mi río, tú con el mar.

Manuel Larravide – En la Bahía de Montevideo

Miguel Ángel Tejera – Retrato de Raquel
