¿QUIÉNES SOMOS?

Día lluvioso.

por | 5 Nov, 2025

Eduardo Amézaga – Día lluvioso

Estaba mojada y con frío. Hacía años que me había prometido venir a despedir a la maestra Inés. Ahora estoy parada en el cordón de la vereda, tirito y miro el frente de la casa tapiado. Una callejuela se va hacia el fondo llevándose una señora de rojo. 

-¡Buen día joven!

-¡Como le va, vecino!, le respondí al veterano que pasaba por detrás mío. Mi madre, poco antes de morir, me había encargado cuidar de la maestra. Ella había participado de las ‘Misiones Pedagógicas’. Mi madre no había podido estudiar. Eran amigas, Inés había quedado sola hacía mucho tiempo. Su profesión se conjugaba con la vida del sindicato que construían junto a sus compañeros. Cuando la visitaba me contaba ‘Los cuentos de la selva’ de Quiroga. La amiga de mamá estimuló en mí el deseo de leer. 

Inés le había contado a mi madre que los últimos tiempos le seguía un Falcón azul. Llegaba temblando a su casa cuando al volver de una reunión el aquel azul pasaba moderando con dos personas a bordo. Se apuraba a llegar a su casa, se apuraba a abrir la puerta y se apuraba a vivir. 

Un día no la vimos más, su casa se encontró revuelta, papeles tirados por todos lados. Los vecinos dijeron que de noche se oyeron gritos. Nadie volvió a ver a la maestra Inés. 

Yo quedé sin cumplir la promesa que asumí con mi madre. Hoy me recibí y vine a visitar su casa. Aquí estoy parada en el cordón, mirando las paredes y el suelo mojado. La casa está cerrada, guardando ilusiones. Mis ojos también están mojados.