«El amor de los jóvenes
no está en el corazón,
sino en los ojos.»
Se enamoran del paquete
sin conocer el contenido.
¡Oh Madre Naturaleza!
Deberíamos ser ciegos
a la hora de buscar el amor,
para enamorarnos del alma
y no solo de un bello exterior.
«El hereje no es el que arde en la hoguera, sino quien la enciende.»
¿Cómo te atreves a llamarme
hereje solo por pensar diferente?
Hereje e ignorante eres tú
que no dudas en quemar mi cuerpo,
y no ves que mis cenizas
esparcidas con la complicidad del viento, volverán a arder
en las mentes libres y aguerridas.
«Los placeres violentos
terminan en la violencia,
y tienen en su triunfo su propia muerte,
del mismo modo que se consumen
el fuego y la pólvora en un beso voraz.»
Romeo y Julieta, acto II, escena VI
El amor y el placer tienen mucho de violento más no de violencia,
y tienen en su triunfo el saberse guerreros
y sentirse ganadores de esa batalla,
a la que se entregan con el cuerpo y el alma.
Y si la muerte los acecha,
partirán felices,
sabiendo que se amarán allá,
donde la vida los lleve,
trascendiendo a la muerte.
