¿QUIÉNES SOMOS?

Alto

por | 10 Dic, 2025

Estamos en el tercer nivel, a lo oscuro. Me acompañan amigos queridos y
estoy junto a miles desconocidos que intuyo e interpreto. Todos venimos
buscando algo. Silvio Rodríguez, apreciado y recordado, nos introduce al
poema ‘Halt’ (Alto) de Luis Rogelio Rodríguez Nogueras. Escrito en 1979, el
autor se adelantaba cuarenta y cinco años para que la idea encajara con
precisión de relojero en el hoy desesperanzador. El recorte de prensa había
documentado que el ejército israelí había bombardeado un campamento
palestino en el sur del Líbano. Con un gesto rápido de la mano me seco el
pómulo izquierdo. Todo el Antel Arena escucha la voz clara y cálida del cantor.
Lee. Un silencio, como una niebla se acuesta sobre el enorme salón. El poeta,
con maestría había sintetizado lo que ahora rústicamente esbozamos. El
pueblo del holocausto causando un holocausto a otro pueblo.
“¡Halt!
Recorro el camino que recorrieron cuatro millones de espectros. Bajo mis
botas, en la mustia, helada, tarde de otoño, cruje dolorosamente la grava.
Es Auschwitz, la fábrica de horror que la locura humana erigió a la gloria de la
muerte.
Es Auschwitz, estigma en el rostro sufrido de nuestra época
Y ante los edificios desiertos,
ante las aceras electrificadas,
ante los galpones que guardan toneladas de cabellera humana
ante la herrumbrosa pierda del horno donde fueron incinerados padres e hijos,
amigos de amigos desconocidos,
esposas, hermanos,
niños que, en el último instante,
envejecieron millones de años,
pienso en ustedes, judíos de Jerusalem y Jericó,
pienso en ustedes, hombres de la tierra de Sión,
que estupefactos, desnudos, ateridos
cantaron la hatikvah en las cámaras de gas;
pienso en ustedes y en vuestro largo y doloroso
camino desde las colinas de Judea
hasta los campos de concentración del III Reich.
Pienso en ustedes y no acierto a comprender cómo olvidaron tan pronto el
vaho del infierno.»
Vine aquí buscando al Silvio de mi adolescencia y también a ella. Se
amontonan recuerdos. Están lejanos y cerca a la vez. Se mezclan con mis
otros otros. ¡Ha pasado tanto poco tiempo! A pesar de todo es entendible que
ningún hombre se bañe dos veces en el mismo Silvio.
Quizás un ¡alto! al tiempo sea una ocurrencia imposible pero necesaria.