Es quizás la utopía de los seres racionales que soñamos con una nueva oportunidad, para ser o hacer los anhelos postergados.
Pensamos cuantos planes quedaron por el camino, por temores o desencantos.
Volver a nacer, donde la mente y el alma estuvieran de acuerdo para desafiar juntos los imposibles.
Volver a nacer para ser pródigos en amor no dando lugar a las vanidades que oscurecen la razón.
Una nueva oportunidad para desplegar las alas de los sueños… sin dudas y sin limitaciones…
