Llegué Tarde,
cuando el amor ya estaba cansado.
Llegué tarde
cuando solo quedaban pedazos.
Llegué tarde,
demasiado tarde,
a tu corazón entero.
Llegué tarde,
cuando el eco de tu risa,
ya no me llamaba,
cuando tus manos,
ya no me esperaban.
Llegué tarde,
en el silencio me encontré,
y entendí,
que a veces,
el amor se pierde,
por llegar cuando ya aprendió a irse.
Comprendí entonces,
que llegué tarde,
demasiado tarde,
a tu corazón entero.
