¿QUIÉNES SOMOS?

Estrellas de agua

por | 8 Abr, 2026

   El hijo lo asombra con su asombro: lo de las estrellas siempre le da vueltas, inexplicable, por dentro. – Viejo, le dice, cuando miramos las estrellas en presente estamos mirando el pasado. Eso me abruma. Hoy miramos el pasado, ¿te das cuenta?

   Y el padre lo mira. –Si sabré -te he mirado- piensa para adentro. El padre asombrado asiente intentando comprender lo que en profundidad comprende el otro. Y le acota:   – hace un tiempo, cuando vivía tu abuelo, hicimos juntos ese pozo de más de diez metros en busca del agua que no teníamos. Habían bajado juntos en cada siesta del verano del 2011 por el húmedo y golpeteado pozo, rompiendo la piedra rojiza. La esperanza agazapada en cada golpe. – Dicen que las piedras han venido de las estrellas, pero ¿vos sabés de que estrella ha venido el agua?

   Y el hijo lo mira.

   Ahora esperan la lluvia mirando las enormes bolsas grises y negras interminables. Su inminencia se siente en el aire pesado. La cabeza del padre viaja de las nubes al pozo. La cabeza del joven va de las nubes a las estrellas.

   -¿Qué tipo de dudas habrán preocupado al abuelo?, le pregunta el hijo.  – No lo sé, m´ijo. Hablaba poco el abuelo. Era de otra época. Recuerdo que yo tenía cuarenta años y vos y tu hermano eran grandes, cuando parado frente al banco de carpintero, le escuché decir por primera vez que me quería. Y nos abrazamos, llorando.

   El hijo miró más arriba sosteniendo las lágrimas. El padre miró para abajo ocultando cosas. Fueron las primeras gotas de aquel aguacero renovador.