¿QUIÉNES SOMOS?

Poemario

por | 27 Nov, 2024

Todos extrañamos algo

alguna vez                                                                                                                    

Una siesta resistida

Un perfume

Un deseo por vivir

La sopa aún humeante

Los besos a escondida

Las citas frustradas

El café sin azúcar

El afilador y su flauta

El cigarro después del sexo

Los croissant mañaneros

La cama destendida

La lista es larga

El tiempo es corto

Se largó a llover

Me subo al ómnibus

sin extrañeses  

Deja caer

Tu cuerpo 

Entero

Sobre los restos

De un espejo

 Roto.

Déjate caer 

Hasta encontrar

Tus sombras

Al final del túnel

Déjate caer

Hasta que

Te agote el cansancio

Te abrigue el silencio

Y la luz

 Te sostenga

Me enamoré de la poesía

tardíamente.

Fue un amor a primera vista.

Con el freno de mano

dejé seducirme

con la incertidumbre

de los inseguros.

La descubrí frente

a un plato de sopa de letras

Harina y sémola ingresaron

en mi boca llena de imágenes 

y metáforas.

La cuchara hizo lo suyo

entrelazar letras en palabras,

palabras en versos.

La sobremesa

dio para intimar, conocernos

y celebrar en el vino

de la abundancia.

La poesía tiene eso

enamora a los incrédulos.

El baladista lanzó su balada

empujado por los colores

que cubrían los platos

del almuerzo.

Su voz se humedecía

en el bordó de la remolacha,

los agudos se planchaban

en el naranja de la zanahoria,

los verdes de las hojas

le daban tranquilidad

a la canción.

La frutas multicolores

inflaban a la orquesta

La voz quebró

los silencios en los 

agridulces de notas

en dos tiempos.

A ritmo cansino

el baladista se embebió

en el rojo del tomate

dando por cerrada

la canción.

La libertad se vistió

de presidiaria, 

se camufló

entre los presos, 

sintió sus miedos, 

sus culpas,

inventó sus pecados.

Se declaró inocente,

se arropó con sus miserias,

sus tristezas, 

con los amores truncos, 

con el frío de sus pies,

con el llanto que no salió.

aprendió de la humildad de 

los sin libertad.

Pidió perdón por esconderse,

por abandonar a lo sin voz,

por su arrogancia, 

por las causas 

perdidas 

en su nombre.

En su desnudes descubrió

su libertad 

hasta ayer

desconocida